Author: laura-v

Hoy escribo este post para mis colegas de sector.

Muchos días, muchos, nos preguntamos si es rentable la gestión de redes sociales de marcas y empresas, como agencia, como empresa, en estos momentos del panorama publicitario.

Estamos seguras que a la mayoría de compañeras y compañeros de profesión les pasa igual, a los que hacen bien las cosas, a los que venden redes sociales sin sustancia no creo que les pase.

 

Cuando todo empezó

 

Que recuerdos, en aquellos tiempos con realizar una estrategia en Facebook, hacer unas cuantas fotos, unos cuantos diseños y crear los textos perfectos era más que suficiente. No  hacía falta realizar campañas publicitarias (no existía la opción) y todos tus seguidores veían todo lo que publicabas.

Luego vinieron las demás redes, sin las cuales el contenido no se movía, y empezaron a convivir, bien avenidas, con un ritmo rápido pero no frenético. Ahí la estrategia tuvo que aumentar, ahora formaban parte del juego otras plataformas y había que reestructurar los planes de marketing teniendo en cuenta los nuevos factores.

Crecieron muchas y se quedaron por el camino. Las más fuertes, son las que conocemos hoy, no sabemos si mañana seguirán vivas.

Todo se podía llevar de forma controlada, con estar al día de los contenidos que más gustaban y de las corrientes de moda como por ejemplo el ‘año gif’, en el que si no publicabas gifs en tus redes sociales no eras nadie.

Después empezaron a ofrecer la opción de mejorar los perfiles y adaptarlos a un modo más profesional si eras un negocio o marca, diferenciando algunos factores de lo que existía hasta ese momento.

Nuevas funcionalidades para mejorar la experiencia del usuario nos iban presentando, y llegó la opción comercial, una oportunidad para las empresas de realizar publicidad en estas plataformas. Y llegó su cara negativa: si no inviertes no te ve nadie.

Obligatorio, añadir una estrategia de inversión publicitaria.

Y nos movíamos como péndulos. Ahora hay que hacer esto, ahora lo otro, ahora si publicas poco te penalizan, ahora ya no. Ahora fotos, ahora gifs, ahora vídeos, ahora su madre.

Pero todavía te pagaban por tu trabajo, por tu tiempo.

 

Las redes sociales de hoy

 

Ya venimos hablando desde hace tiempo de la nueva era, la nueva revolución industrial que sin darnos cuenta está con nosotros. Y de pronto hay tantas cosas nuevas en las redes sociales que no nos ha dado tiempo a asimilarlas y están explotando.

Nuevas aplicaciones, cada vez más estadísticas y datos para poder dar a los seguidores lo que realmente les gusta, las nuevas tendencias, influencers hasta debajo de las piedras, las amigas de las influencers, su madre.

Muy pocos clientes lo valoran pero gestionar hoy en día las redes sociales es como ir a la guerra desarmada, y encima nunca es suficiente y no es un trabajo que se valore porque no se tiene ni idea de las horas que se invierten.

Si ellos supieran que lo que pagan no equivale a lo que hacemos…

 

La gestión de redes sociales, la buena

 

Contratando la gestión de redes sociales, no se contrata el que alguien se levante y publique cualquier foto bonita con cualquier texto con emoticonos. No.

Primero se realiza un plan de social media con todo lo que implica (estudios previos = TIEMPO), teniendo en cuenta el plan de marketing general de la empresa (+ TIEMPO. Dentro de este plan, se establece una estrategia en función de unos objetivos (+ TIEMPO), y dentro de esta estrategia se planifican acciones (+ TIEMPO)  y además nosotras sumamos las acciones creativas (mucho + TIEMPO).

Después se crea la imagen corporativa de las redes sociales (+ TIEMPO), diseña (+ TIEMPO), rediseña (+ TIEMPO) y lo que haga falta, se crean descripción (+ TIEMPO), se revisan y unifican nombres y se abren cuentas nuevas si es necesario y beneficioso para la marca (+ TIEMPO).

Ok, puesta en marcha realizada. Y aunque más adelante tanto la estrategia como los diseños y descripciones se deben ir renovando, no es un trabajo diario, ahora vamos con el trabajo diario.

Después se crea el calendario de contenidos y se planifica qué tipo de objetivos por meses, semanas o épocas del año vamos a lanzar (+ TIEMPO).

Entrar en cada una de las redes (+ TIEMPO), revisar si nos han hecho comentarios, nos han escrito mensajes o han añadido alguna opción (+ TIEMPO), responder a todos (+ TIEMPO).

Crear los textos, en varios idiomas dependiendo del cliente, los diseños, hacer fotografía, videos, montarlos, hacer cambios para que el cliente esté feliz (+ TIEMPO).

Publicar o programar, revisar que está todo bien hecho, que no faltan letras, que las imágenes no se ven borrosas y que los videos no se paran (+ TIEMPO).

Interactuar con seguidores, crear conversaciones y mantenerlas (+ TIEMPO).

Seguir a posibles clientes (+ TIEMPO).

Compartir contenidos externos que puedan ser interesantes para las comunidades (+ TIEMPO), previa investigación (+ TIEMPO).

Analizar las publicaciones, el público y cambiar estrategia si es necesario (+ TIEMPO).

Estudiar, estar al día de las tendencias, hacer cursos de todo lo nuevo, seguir las actualizaciones de cada plataforma (+ TIEMPO) (+ TIEMPO) (+ TIEMPO) (+ TIEMPO).

Seguro que se me olvida algo, pero es que son tantas cosas que ya hasta me estoy aburriendo de escribir este post (+ TIEMPO) jeje.

 

¿Qué crees que debemos hacer?

  1. Uníos al carro de los que venden redes sociales sin sustancia y ofrecen redes de mierda a precios ridículos. Lo importante es llenar los bolsillos de billetes, que las empresas no obtengan resultados y tiren su dinero os da igual.
  2. Que se retiren porque hacen mucho daño a los profesionales del sector y os dejen trabajar en paz.
  3. Seguir como hasta ahora, haciendo un trabajo eficiente y actuando para cumplir los objetivos de las empresas, ayudándoles a vender más y mejor, y si hay el doble de horas de trabajo y de inversión subir los precios o recortar tiempos.
  4. Dejad el mundo de las redes sociales a un lado y que se encarguen las propias empresas de hacerlo si tan fácil les parece y a ver si lo que se ahorran en contratar las redes sociales no lo bajan en ventas también. ¡Suerte para ellos!
  5. Idos a tomar un copazo.

Nos encontramos en un momento de alta tensión social. El sistema institucional está en una clara crisis que preocupa mucho tanto a los de dentro como de fuera. El sistema judicial vulnera los derechos de la mujer, con los últimos acontecimientos. Y cada día miles de personas salen a las calles en forma de protesta, para ver si alguien de ahí arriba tiene la buena costumbre de escuchar y la dignidad de cambiar las cosas.

¿Qué hubiera pasado con los últimos acontecimientos sin la existencia de las redes sociales?



Las noticias ya no nos llegan a través de los medios tradicionales,  de los cuales muchas veces y hay que ser sincero en esta vida, hay dudosa veracidad, sobre todo porque como con todo, cada uno barre para su casa, sus pensamientos, su experiencia, su ideología o lo que le sea.

Gracias a las redes sociales no solamente ponen voz los líderes de opinión a los últimos sucesos, es el pueblo el que habla, el que cuenta, el que grita enfadado por la red y no solo su voz queda haciendo eco entre las calles de pueblos y ciudades.

La actualidad como ejemplo



Todo llega a todo el mundo, a la velocidad de la luz, y eso hace a la ciudadanía más fuerte, sobre todo se siente más acompañada.

Dejamos el caso Cifuentes de lado (que ha sido algo muy surrealista) y nos vamos a centrar en el caso de “la manada” que ha golpeado fuerte en la sociedad española. La sentencia ha sido para todas las mujeres de este país un sin sentido y gracias a las redes sociales, hemos podido observar como a todas y cada una de nosotras por ser mujer nos han ocurrido cosas, y si no directamente, si a nuestra amiga, hermana, compañera de trabajo, vecina…

Aunque ya supiéramos la realidad de ser mujer en un país con mucho machismo por resolver, es increíble ver y sobre todo hacer ver al resto de la humanidad la cruda realidad.

Lo que se dice en las redes sociales es el ruido de las calles



Nuestro día a día desde la agencia es tratar con marcas, productos, servicios y sus clientes o futuros clientes que también hablan y hacen ruido y nosotras nos encargamos de gestionar su reputación online. Y lo que ha ocurrido en estos últimos días ha sido una verdadera crisis de reputación online del sistema entero. Incontrolable.

Millones de usuarias y usuarios anónimos han hecho pública su opinión, su experiencia, su inconformismo, mediante diferentes hashtags (#noesno #estaesnuestramanda #yositecreo #justiciapatriarcal  #noestássola #noesabusoesviolación #nosotrasomoslamanada), fotografías, videos, imágenes. Todo el material con los mismos mensajes comunicados de diferente forma.

Conclusión: si se hacen bien las cosas, no hay que tener miedo al poder de las redes sociales, todo lo contrario. Son una herramienta fabulosa, con un uso responsable se pueden conseguir grandes cosas.

Todavía queda mucho por hacer en el terreno del marketing digital ya que muchas empresas todavía no se han dado cuenta de la importancia de su imagen y comunicación en Internet para vender,  tener una buena reputación y destacar frente a la competencia.

A menudo nos encontramos con empresas y marcas que por miedo a lo desconocido siguen sin tener una imagen adecuada en Internet, ni quieren oír esa palabra, como si fuera maldita (ojo que no decimos que no lo sea).

Hace más de 10 años que Internet llegó para quedarse como herramienta indispensable de las empresas. Resulta surrealista que en 2018 muchos negocios no tengan ni una página web decente ni unas redes sociales desarrolladas o si las tienen, bien desarrolladas.

 

Invertir en marketing digital es lo más rentable

 

También nos sorprende como muchas empresas invierten cantidades enormes en publicidad tradicional sin analizar el mercado, el medio y/o algo muy básico: si llega con esas acciones a su cliente o posible cliente.

Y claro, luego no tienen dinero para invertir en digital, un medio en el que por la mitad de dinero se puede llegar a millones de personas más, un público segmentado al que alcanzar de forma directa, una estrategia de acciones precisa y un análisis de resultados muy afinado.

Nos podemos poner en muchos casos, por ejemplo hoteles en Ibiza, con clientes de fuera de la isla a nivel europeo y que no invierten en publicidad digital, pero si invierten en los periódicos locales donde su cliente nunca le verá. Tampoco invierten en hacer una página web en condiciones para que le hagan reservas directas, prefiere que un tour operador o una página externa le recoja las reservas con elevadas comisiones. En definitiva, prefieren perder dinero.

 

Invertir en redes sociales no es ninguna tontería

 

No vamos a entrar en frases del tipo “las redes sociales las gestionamos desde recepción”, llamadme loca pero no he estudiado una carrera de cinco años ni llevo más de 10 años especializada en el mundo online para entrar al trapo, antes intentaba luchar y defender un trabajo profesional, pero ya me he cansado.

Mirad lo que os digo, quien quiera boicotear su negocio libre es, quién menosprecie el trabajo de un especialista pues que el karma se lo devuelva en su profesión, y quién no quiera invertir en marketing digital que cierre su chiringuito lo antes posible.

Las redes sociales son el mejor medio que tiene una empresa, para llegar a su público objetivo de cualquier parte del mundo, a cualquier hora, a un coste muchísimo más rentable que cualquier otro medio y de una forma rápida, cercana, incluso pudiendo tener conversaciones directas.

Quien no quiera ver los beneficios de los medios sociales pues que no lo vea.

 

Una buena gestión de las redes sociales no se hace sola

 

Gracias a todos aquellos a los que os parecemos caras por menospreciar nuestra sabiduría, experiencia, tiempo y pasión por el trabajo bien hecho. Lo que está claro es que no sois nuestros clientes.

Muchos compañeros y compañeras del sector saben de lo que hablo, gestionar las redes sociales de una marca es un arduo trabajo, que lleva mucho tiempo y tiene muchas fases:

  1. Analizar y estudiar el mercado, el sector y la empresa
  2. Generar una estrategia con sus acciones para llegar a ciertos objetivos
  3. Crear o mejorar la imagen en cada red social
  4. Crear contenidos originales y atractivos acordes con la marca y su público
  5. Hacer textos, fotos, diseños, videos, directos
  6. Publicar en uno o varios idiomas a veces
  7. Contestar mensajes, opiniones, comentarios cada día
  8. Analizar resultados
  9. Reformular la estrategia si es necesario
  10. Hacer campañas publicitarias
  11. Analizar resultados
  12. Aumentar seguidores e interactuaciones
  13. Más cosas pero no quiero desvelar más secretos

 

¿Estás seguro de que quién gestiona las redes sociales de tu empresa hace como mínimo todo lo anterior?

  • Si.

Bien hecho.

  • No.

Cuándo quieras empezamos a trabajar juntos.

Vivimos en la isla del postureo puro y duro, da igual que seas un busca vidas experto en marketing digital al nivel del master de Cifuentes, una tía con tetas de silicona, un neo hippie que vive en una caravana “al margen social” o un  ruso hortera con guardaespaldas. Lo importante es aparentar y me da una pereza máxima.

  • ¿Y para qué? ¿ o para quién?
  • Para una panda de pringados como tú o como yo, que también giran en la misma rueda cual ratoncillos de laboratorio.

Hoy me he levantado en plan “puncarra”. Quizá sea por el cansancio acumulado lo que me genera tener menos aguante social o quizá sea porque al revisar mi agenda y ver que tengo tareas hoy para llenar unas trece horas de trabajo me quiero regocijar en mi propia mierda porque no llego. No creo que os interese demasiado mi vida pero me apetecía contarlo.

 

Pan para hoy, hambre para mañana

Desde MADE dedico este post a esa gente que no tiene ni  pajolera  idea de marketing digital pero se venden muy bien. Utilizan muchos vocablos del sector que nadie tiene ni idea de lo que significan (incluso ni esa misma persona) y venden longanizas como correas de perro si hace falta.

Las palabras se las lleva el viento, a mi dame acciones y resultados

Bravo. Os habéis aprendido de PM el listado de términos de marketing digital del año para impresionar al que tenéis delante mientras se os llena la boca con palabras llenas de humo. Porque la profesionalidad y el saber hacer y el ser un crack se demuestra currando.

Abandono de un lenguaje etiqueta negra

Algo que nunca me gustó de la publicidad y el marketing, o mejor dicho algo que no entiendo. Siendo nuestro idioma tan rico como es lo dejamos de lado en nuestro sector y no paramos de hablar con términos ingleses (teniendo traducción en nuestro idioma).

Y que estés hablando con un profesional o un cliente de otro país y los utilicemos me parece perfecto. Pero, ¿hablarlo entre profesionales de marketing con la misma lengua y viviendo en el mismo país?

Estamos tontos, tenemos un síndrome de inferioridad (o algo así) o nos creemos que sabemos más por utilizar: Brand advocate, leads, call to action, influencer, share of voice, WoM…

Pues a mi me gusta utilizar estos términos en español siempre que puedo, para que el cliente sepa que hablo su mismo idioma y no en japonés. Y porque me suena bien (y confieso que hay algunos palabros que pronuncio fatal =)).

 ¿Crees que suenan mal estas palabras?

Defensor de la marca, contacto, llamada a la acción, líder de opinión, conversaciones, boca a boca…

Sí queridos y queridas, términos publicitarios, de marketing digital y en español. Puede que me haya vuelto loca o que sea muy osada por intentar que no se pierda nuestro idioma en el sector, pero…

“No somos mejores profesionales por parecer molones con tanta palabreja”.

Yo en mi día a día, nuestro equipo, en la agencia usamos palabras cada día en inglés, no creáis que somos puristas. Pero está bien plantearse de vez en cuando de dónde venimos y a dónde vamos, qué queremos decir, cómo y a quién.

Muchas veces pienso, y valga la redundancia, ¿qué pensaría CHIQUITO DE LA CALZADA si levantara la cabeza?

Tras muchos años trabajando en redes sociales, tengo una cosa clara: “solo el hombre (o el community manager)  tropieza dos veces con la misma piedra”.

Una y otra vez, en todas las redes sociales y en todos los sectores de negocio se cometen los mismos errores, es sorprendente, pero es así. No paro de ver por la red cuentas de empresa que supuestamente gestionan profesionales con un sinfín de errores. Además de desacreditar a nuestro sector y crear mala fama en el oficio, puede dañar mucho a una marca sin que sus propietarios sean conscientes.

Un mal Community Manager te puede arruinar poco a poco

 

Una mala gestión de las redes sociales y por ende, de la reputación online puede ser clave para disminuir las ventas y alimentar una crisis de empresa.

Una buena gestión puede ser clave para mejorar el posicionamiento, captar y fidelizar clientes, te ofrece resultados positivos y está más que comprobado.

Aquí os hago un recopilatorio de lo que muchas veces veo y no creo (y odio personalmente):

  • Seguir a alguien por Twitter y que me llegue un MD / mensaje directo automático: Cero credibilidad. Me da tanta rabia que hay veces que dejo de seguir a la cuenta, me parece Spam total.
  • Que me siga alguien en Twitter y cuando le sigo, se quite automáticamente y ya no me siga. ¿Perdona? Debería existir un botón de denuncia para estos movimientos sucios. Odio que me hagan perder el tiempo porque directamente dejo de seguir a ese usuario y me podía haber ahorrado el trámite.
  • Y hablando de movimientos sucios: cuando veo cuentas de cualquier red social con millones de seguidores y dos tristes me gusta en las publicaciones me muero de risa. ¿De verdad se siguen comprando seguidores?
  • Recibir peticiones de amistad en Instagram porque mi cuenta no es pública. Vamos a ver, si mi cuenta no es pública en la red social de mayor postureo del mundo entero, será porque no quiero tener a seguidores desconocidos viendo mi vida. Si eres una marca y yo como usuario personal te sigo será porque me interesan tus cosas pero las mías a ti ni te van ni te vienen.
  • Odio cuando me dirijo a una empresa a través de una red social por mensaje privado (para no ser mala y no colaborar con una mala reputación online ya que me compadezco de mis colegas de profesión) y no me contestan, pero si les escribo en el muro que lo ve todo el mundo si me contestan. ¿Qué tipo de atención al cliente es esa? Ahí sí que les doy candela….
  • Leer siempre las mismas frases, está bien eso de: si algo funciona sigue usándolo pero una red social que me dice todos los sábados lo mismo…. Estrujad un poco el cerebro por favor, las repeticiones por muy buenas que sean, cansan.
  • Fotos borrosas, diseños caspa, imágenes personales en cuentas profesionales…. No comentaré nada al respecto.

Si contratas a alguien para la gestión de redes sociales que lo haga bien

 

Muchas personas piensan que trabajar de Community Manager significa compartir fotos en redes sociales y pasar el rato. Que se hace todo en cinco minutos y que lo puede hacer cualquiera.

Quizá alguien que no sea profesional haga eso y todo lo que he enumerado más arriba. Pero un profesional como los que puedes encontrar en nuestra agencia no se lo puede permitir por varios motivos:

  1. Porque somos las mejores, bueno y qué.
  2. No nos gusta que nos contraten para ganar dinero y ya. Y no es que no nos guste el dinero ni lo necesitemos, no. Si nos contratan es para hacer un buen trabajo. Que nuestros clientes obtengan resultados: “se tarda lo mismo en hacer algo bien que en hacer algo mal”.
  3. Además de publicar “cosas”, una buena gestión de redes sociales necesita invertir mucho tiempo. Realizar estrategias, campañas, analizar resultados, crear calendario, redactar, traducir, diseñar, fotografiar, pensar ideas. Cuando nos dicen que otra empresa ofrece un presupuesto a mitad de precio que el nuestro siempre pienso que hay 3 opciones:

a) El trabajo que hacen es una mierda pinchada en un palo.

b)Trabajan por amor al arte porque son millonarios y se aburren en su vida.

c)Tienen súper poderes y hacen un buen trabajo en la mitad de tiempo que yo (¿será porque soy rubia?).

d) No han hecho bien las cuentas y su empresa va a quebrar.

  1. Todo lo que hacemos está premeditado, trabajamos sobre una estrategia, con acciones que nos llevan a cumplir un objetivo.
  2. Si pudiéramos tener tiempo para perderlo os aseguro que no sería en las redes sociales de nuestros clientes, somos más de perder el tiempo en una tumbona con un daiquiri helado en la mano.

Tengo que terminar este post. Si quieres saber más nos lo dices en comentarios y yo me sigo despachando agusto en el siguiente.

Hay veces que es difícil ser sincero en un mundo rodeado de mentiras y mentirosos, donde si mientes te tachan de mentiroso pero si dices la verdad eres criticado y penalizado. Pues en publicidad y en el marketing de contenidos también.

No se sabe si fue antes el huevo o la gallina, pero la publicidad es el reflejo de la sociedad, ¿o la sociedad es el reflejo de la publicidad?

Yo soy más de decir la verdad porque lo de las mentiras nunca me ha gustado y siempre me ha parecido ridícula y poco valiente la gente que miente, porque una cosa os voy a decir, se nota  o si no como dice mi madre: ‘se pilla antes a un mentiroso que a un cojo’.  Pues en publicidad y en el marketing de contenidos también.

 

Caso práctico sobre la sinceridad de las marcas

 

Un restaurante que se publicita en diferentes soportes con un claro mensaje: “tenemos la mejor carne del lugar”. (No menciono zona geográfica para que nadie se dé por aludido).

Un día que tienes antojo de carnaza, te viene a la mente ese mensaje publicitario que escuchaste en la radio o leíste en las redes sociales y lías a quien haga falta para ir a probar el producto en sí.

Vas, pides carne, la pruebas y piensas menuda p _ _ a mierda. ¿Esta es la mejor carne del lugar? ¿En serio?

Conclusión: Si tu mensaje crea expectativas que luego no son reales, tu público te va a crear una mala reputación. Cambia de estrategia, o de agencia…

 

Una buena reputación mejor que una mala reputación

 

La publicidad siempre ha tenido mala reputación, entre los humanos al menos. Y seguro que como a muchos colegas de profesión, alguna vez me he visto en la tesitura de ser cuestionada como persona o escuchar comentarios impertinentes cuando me han preguntado: ¿a qué te dedicas? Y yo he contestado: publicista.

Como en todo, y más en la era del consumismo desenfrenado, muchos mensajes, marcas, empresas y mentirosos en general han hecho mucho daño al sector, pero existe la publicidad sincera y transparente.

Y si no, que se lo digan a nuestros clientes.

 

Por encima de todo, siempre queda la honestidad

 

Un marketing de contenidos sincero es la mejor estrategia que puedes tener. Es fundamental ser sinceros en los mensajes y poder ofrecer información que merezca la pena.

Lo ideal (además de no mentir para vender) es documentarse bien, ponerse en el lugar de la persona que va a ver, leer o escuchar tu mensaje y crear contenido original.

Yo siempre tengo la premisa de ir con la verdad por delante, hay veces que no le gusta a la gente, pero como en un chiste que me encanta y con el que me siento muy identificada:

Y en el caso de las marcas nos da una buena clave: a quien no le gusta el mensaje quizá es porque no es su público objetivo. Si no le gusta a nadie ya es otro cantar…

 

Si quieres trabajar con una agencia de publicidad tan buena como las croquetas: somos tu equipo.

¿Alguna vez has estado tan unido a algo como a un móvil?



Si estás leyendo este texto, estoy segura de que tu primera respuesta podría ser primero una carcajada pensando que menuda exagerada. Pero en una segunda reflexión seguro que la respuesta sería “no”. Nunca has pasado tanto tiempo pegado a cualquier otro objeto o incluso persona.

Puedes usar el teléfono móvil en mayor o menor medida, pero se ha convertido en una parte indispensable de tu día a día como consumidor. Lo has usado en momentos tan íntimos que no sueles compartir con tus seres queridos.  Como por ejemplo hacer aguas mayores, o cagar, hablando claro. Puede que te guste pasar este momento acompañado pero es raro y preferimos no saberlo.

Tu día a día



Te levantas por la mañana con el despertador del móvil, incluso a veces si te da pereza salir de debajo de las sábanas te quedas navegando un poquito por tus redes sociales. Haces un repaso al WhatsApp o incluso algunos revisan su email. Te acuestas con el teléfono móvil en la mano, mínimo para revisar si está bien puesta la alarma, pero ya de paso revisas todas tus aplicaciones ya que las vas a dejar desatendidas entre 6 y 8 horas, todo un drama.

Luego, durante el día, te comunicas porque siempre estás conectado, revisas la hora, navegas por Internet realizando búsquedas de cualquier cosa a través de tu teléfono.

Vas por la calle y ves a la gente con el móvil en la mano (o tú mismo), haciendo fotos, videos, hablando, escuchando música (a los que van sin cascos les deseo que se les rompa el altavoz).

Vas a un restaurante y ves a los de la mesa de al lado (o quizá en tu propia mesa) consultando el móvil en vez de estar viviendo el momento y disfrutando de una buena comida en compañía. O incluso ves a niñoscon los teléfonos de los padres para que se entretengan y “no molesten”. Prefiero no opinar al respecto.

Consultas todo en el teléfono, desde el mapa para llegar a un lugar hasta las opiniones de determinado alojamiento o restaurante. Puedes comunicarte con cualquiera o tener información de todo lo que necesitas en un clic, en el momento que te dé la gana.

Cagas, duermes, comes, paseas con el teléfono móvil, incluso ves películas mientras lo usas o lo que es peor, tienes conversaciones con amigos con el móvil entre las manos. Seguro que alguna vez has dicho o te han dicho por ejemplo tomando un café con alguien en persona, sigue hablando si te escucho mientras mira o miras la pantalla del teléfono. En fin… ¿habrá quien haga el amor con el teléfono móvil en la mano?

Por eso, tu teléfono móvil es muy valioso para ti, y el día que te olvida en casa sufres hasta ansiedad (el mal del siglo XXI), estamos locos y lo sabes, y las empresas y marcas también, por ello están llegando grandes cambios.

Tres tendencias que cambiarán lo que las empresas hacen en publicidad móvil.



Los profesionales de marketing lo sabemos, como consumidores e investigadores del comportamiento social. El teléfono viene con nosotros a todas partes y que hacer o no hacer para llegar al usuario final y al público objetivo.

El móvil es un escenario vivo, cambiante, que se debe adaptar a las nuevas tendencias. Por tanto nuestra estrategia y creatividad deben adaptarse a estos cambios de forma rápida, no hay tiempo para pensar. Aquí enumeramos lo que impactará en los terminales en “cero coma”:

  1. Personalización a un nivel “megasuperavanzado”, y me invento una palabra porque yo lo valgo. Las empresas tienen cada vez más datos de los usuarios y pueden lanzar mensajes personalizados y directos. Los sistemas cada vez son más sofisticados y ya se está comenzando con el desarrollo de imágenes personalizadas y únicas que facilitan las marcas a los usuarios. Animojis, avatares, ¿qué más vendrá?
  2. Realidad virtual para mostrar productos de forma novedosa. Esto va a explotar pero ya de ya, dicen que será el nuevo escenario del product placement de nueva generación. Creando experiencias para el usuario totalmente excepcionales, poco intrusivas y visionando productos de una forma muy realista, estamos expectantes.
  3. Realidad aumentada, como lo lees, los avances en tecnología la imponen. La revolución en comercio. En el mundo del retail ya lleva marcando pasito un tiempo. Algunas empresas ya lo están utilizando, por ejemplo con tu teléfono móvil puedes ver cómo quedan determinados muebles en tu salón. Lo que viene lo visionamos pero cuesta porque se nos va de las manos.

Si, ya no hay futuro, estamos en el futuro.

Pero un poquito de “por favor”, sigamos disfrutando de la vida real aunque la tecnología nos ofrezca nuevas posibilidades. Guarda el teléfono móvil bajo llave si es necesario y escucha a un amigo cuando te hable. Come en compañía de personas y no de pantallas. Educa para el buen uso de la tecnología, disfruta de una película y vive la vida real. Pero sobre todo, caga a gusto, caga contento y caga solo.

 

Y para que te ayudemos a gestionar el marketing digital de tu empresa nos llamas o nos escribes un email (desde el móvil si quieres).

Contenidos y motivación

Lo importante es la motivación a la hora de generar contenidos, escribir, grabar o hablar con ganas, ya que eso luego lo percibe el receptor aunque no lo creas, cuando generas contenido debes desdoblarte siempre y pensar en ti y pensar en quién lo recibe, le puedes poner el aspecto que quieras al receptor que para eso es tu imaginación (cuanto más te agrade el personaje más te motivará crear contenidos).

Quién hay detrás de los contenidos

Después te debes plantear ¿para quién generas contenido?, dónde viven, qué gustos tienen, qué les interesa, qué necesitan, qué estilos de vida llevan, qué les puedes ofrecer, qué edad tienen, qué tienen que ver contigo… y toda la información que puedas investigar acerca de ellos, que al fin y al cabo serán tus seguidores, futuros seguidores, clientes y futuros clientes.

Hay que saber qué le gusta a tus seguidores para se entretengan cuando te ven, cuando te leen, cuando te oyen, y no dejen de seguirte o le den al botón de ocultar, también a tus clientes para que no les den ganas de irse a probar por una vez a la competencia para ver qué tal les va (no sea que no vuelvan), y no nos olvidemos de tus futuros clientes, investigar qué les puede interesar es una la clave para generar buenos contenidos.
Conclusión: contenidos atractivos, todos contentos.

Las dos C y la D de los contenidos

Cómo, cuándo y dónde.

Debes saber de qué forma puedes lanzar tus mensajes para que te entiendan, para que se sientan a gusto recibiéndolos y para que les enamoren (con que les gusten y te den like ya es suficiente, no esperes una carta de amor, aunque nunca está de más). Qué tipo de lenguaje hablan y qué forma de expresarse tienen. Normalmente en redes sociales hablaremos de tú a tú, pero en un vídeo, en un post de un blog o en otras plataformas puede cambiar el estilo y debemos adaptarnos a ello.

El cuándo y el dónde van de la manita, según la plataforma en la que vamos a mostrar nuestros contenidos, habrá un público, con unas tendencias, con unos horarios, unos días e incluso unos momentos en los que podamos llegar a más personas (o extraterrestres si lo que te imaginas es que escribes para uno de ellos), y por tanto tener más alcance y todo lo que ello conlleva.
Si tienes alguna duda ya sabes dónde estamos.

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Sí, me duelen los ojos señoras y señores, cada vez que veo ciertos diseños o anuncios tengo apartar la vista rápidamente, como cuando estás viendo una película y de pronto aparece un primer plano de una operación a corazón abierto.

¿De verdad os gastáis un dineral en poner un anuncio en un periódico de cualquier manera? ¿De verdad invertís en publicidad digital y en que os gestionen las redes sociales de cualquier manera?

No “todo vale”, esa es una frase hecha, al menos en publicidad. Por favor un poco de criterio, un poco de gusto y un poco de imagen corporativa de la buena, que es lo que identifica a tu empresa, que es lo que primero les va a llegar a los demás de ti.

Ser una pequeña marca o incluso un pequeño establecimiento de toda la vida no está reñido con hacer las cosas bien y con gusto. No hace falta invertir 10.000 euros, basta con contratar a los que de verdad saben hacer un buen trabajo y no a todos los que venden humo y dicen que son la “repera limonera” (que son más de lo que me gustaría).

Voy a resumir lo que hace que me den los cuatro males cada vez que navego por Internet o cada vez que abro un periódico y voy analizando los anuncios (que siempre me pregunto si de verdad estarán pagando a alguien para hacerlos porque “alucino vecino”).

Los márgenes

Margen. Del lat. margo, -ĭnis.
3. m. Espacio que queda en blanco a cada uno de los cuatro lados de una página manuscrita, impresa, grabada, etc., y más particularmente el de la derecha o el de la izquierda. Era u. t. c. f.

No me entra en la cabeza que un diseñador profesional no respete los márgenes o los haga cada uno de una medida, al igual está claro que los espacios entre objetos o los textos, no me creo que un diseñador al que pagan por hacer un trabajo lo haga mal.

Juro que cada vez que veo este tipo de cosas me dan ganas de llorar, hasta el límite que me salen unidades de medida por los ojos.

Los logotipos

Logotipo. Del gr. λόγος lógos’palabra’ y tipo.

1. m. Símbolo gráfico peculiar de una empresa, conmemoración, marca o producto.
2. m. Impr. Grupo de letras, abreviaturas, cifras, etc., fundidas en un solo bloque para facilitar la composición tipográfica.

Lo más gracioso de todo es saber a veces quién ha hecho el logotipo, pero en eso no voy a entrar ahora. ¿Cómo se puede utilizar en un soporte publicitario mal el logotipo? ¡Que es la representación de una empresa!

Juro que cuando veo un logotipo feo y además veo lo orgullosos que están los “dueños” y lo que les gusta me dan ganas de irme a comer chocolate bajo una manta y no volver nunca a la oficina a currar. Pero si además está mal aplicado en un diseño al chocolate le añado más chocolate y me pongo todas las pelis seguidas de Bridget Jones.

Los colores

Color. Del lat. color, -ōris.
12. m. pl. colores que una entidad, equipo o club de carácter deportivo adoptan como símbolos propios en su bandera y en losuniformes de sus atletas o jugadores.

Por el amor del amor hermoso y de todos sus compañeros… ¡No por meter más colores a un anuncio, a un diseño o a lo que sea de la marca es más llamativo o más bonito!

Hortera. De or. inc.
1. adj. despect. coloq. Vulgar y de mal gusto. Apl. a pers., u. t. c. s.

¿Y cuándo se hace un amago de utilizar el mismo color del logo, incluso el del logo no es el que tiene que ser, e incluso se pone uno que era “parecido y con eso vale?

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Aquí, yo me bajo de la vida y me veo la de “Una rubia muy genial”, si señores y señoras, para llorar de nuevo y más, y si me pongo debajo de una gotera de mi casa mejor.

Y ya estoy entrando en colapso porque veo que la lista es muy larga y como me den cuerda me tiro escribiendo 7 días seguidos, así que solo mencionaré palabras como tipografía (ni se respetan las corporativas ni se conocen en algunos casos, pero lo peor de todo está cuando ves un anuncio en el que utilizan 5 tipos de letra diferentes y tengo uno delante de mis ojos ahora mismo), imágenes (que se cogen por Internet sin ton ni son, sin revisar si está libre de derechos de uso o no, o cuando se usan imágenes de mierda, hablando mal y pronto porque no tienen calidad ni para poner en el lugar más pequeño de la faz de la tierra), o textos (mensajes repetitivos sin sustancia y aburridos, y a veces con faltas de ortografía y 100.000 cosas más).
Y es que aunque todos seamos humanos y cometamos errores, “una imagen vale más que mil palabras”.

Si quieres causar una buena impresión a tus clientes y que no se vayan con tu competencia quizá es el momento de llamarnos. =)

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