Author: laura-m

El otro día me preguntaba una amiga por qué sus fotos de Instagram no tenían tantos Me Gusta como antes, si sus seguidores seguían aumentando.

A lo que yo le respondí:

– Ay amiga, ha llegado el nuevo algoritmo de Instagram para complicarnos la vida a todos. Pero tranqui, en el próximo post te voy a contar cómo funciona para que te hagas su amigo y empieces a ver resultados.

Para los que os hayáis quedado pillados con eso del algoritmo, aquí tenéis una definición de Ricardo Peña Marí, profesor de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense. “Conjunto de reglas que, aplicada sistemáticamente a unos datos de entrada apropiados, resuelven un problema en un numero finito de pasos elementales”

Así que este post va, no sólo para mi amiga, sino para todos aquellos que tenéis vuestro pequeño proyecto o negocio, y queréis llegar a vuestros seguidores como hacíais antes o incluso llegar a muchos más.

Sin más dilación os cuento cómo han sido los cambios con la aparición del algoritmo en este 2018, y cómo nos afectan en nuestras cuentas de Instagram. Así podrás adaptar tus contenidos a esta nueva pócima mágica para enamorar a Instagram.

¿Te acuerdas cuando te aparecían las publicaciones por orden cronológico? ¡Qué buenos tiempos aquellos!

Desde hace un par de años se nos acabó el chollo y a partir de entonces Instagram quien decide qué aparece en tu muro y qué no. Hasta el punto de que nuestros contenidos actualmente sólo llegan al 10% de nuestros seguidores. Por eso es tan importante saber qué quiere Instagram de nosotros para que nos visualice.

1. INTERACTÚA CON TODO QUISQUI

Lo primero de todo es que tener más o menos likes ya no es tan importante, ahora la clave es la interactuación con tus seguidores. No sólo en tus publicaciones sino también en los Stories. Cuantas más visualizaciones y más comentarios tengas mayor visibilidad tendrá tu página.

2. RAPIDEZ Y PERSONALIZACIÓN

La interactuación es importante, pero también la rapidez y la personalización en las respuestas que das a tus seguidores. Responde a todos los comentarios que te hacen en tus publicaciones, con una hora de margen desde que su publicación. Ah, y no valen respuestas rápidas utilizando emoticonos o tipo “Gracias :)”

3. HASHTAGS MÁS RELEVANTES

Los hashtag tampoco son lo que eran. Antes cuantos más hashtag pusieras (con un límite de 30) llegabas a más personas, pues ya no. La clave ahora es elegir en cada post los cinco hashtag más relevantes y no poner siempre los mismos. Siguen siendo muy importantes para Instagram, pero de forma más selectiva.

¡Y ahora puedes seguir hashtags! Acuérdate de seguir a tus hashtags favoritos para llegar a más público.

4. COMENTARIOS CURRADOS EN OTRAS PÁGINAS

Interactuar con otras cuentas también te da visibilidad. Usando, eso sí, comentarios personalizados y trabajados, en vez del típico comentario genérico alabando una foto.

5. UTILÍZALO TODO

Y finalmente, a Instagram le mola sacar nuevas chorraditas cada poco tiempo. Úsalas.

Es como cuando te hacían un regalo de pequeño, aunque no te hiciera mucha ilusión, jugabas con éste (un rato) como agradecimiento. Pues con Instagram pasa igual, y recompensa a los usuarios que más y mejor utilizan la aplicación y sus nuevas funcionalidades.

Y poco más. Recuerda que si tu cuenta es de un negocio debes convertirla en cuenta comercial. No sólo para que no te penalice Instagram, sino porque tienes acceso a estadísticas interesantes sobre tus publicaciones y tus seguidores.

Pues nada amiga (y amigos) seguid estas indicaciones y ya veréis como pronto empezaréis a notar cambios significativos en el alcance e interactuación de vuestras publicaciones.

Y si no tenéis mucho tiempo para darle el mimo, cuidado y profesionalidad que necesita vuestro proyecto, llamadnos. Aquí estamos MADE The Agency con mucho amor para repartir entre las marcas que quieren crecer y llegar lejos.

En el anterior post os desvelamos que estamos en la cuarta revolución industrial y sabemos que sois muchos los que os habéis hecho ‘caquita’ al daros cuenta de que seguís en el pleistoceno.

Nos tememos que lo único digital que tenéis algunos en vuestra empresa es una cuenta de correo electrónico. Sinceramente esperamos que en vuestras casas no tengáis que encender una hoguera para hacer la comida.

Pero que no cunda el pánico, todo tiene solución en esta vida.

Y como dicen que nunca es tarde si la dicha es buena (y esta dicha no solo es buena sino necesaria), voy a contarte los primeros pasos para la transformación digital de tu negocio.

Lo primero es saber a qué nos estamos enfrentando. Según su definición: “La Transformación Digital es el proceso por el cual las empresas reorganizan sus métodos de trabajo y estrategias, para obtener más beneficios gracias a la implementación de las nuevas tecnologías.”

¿Estás preparado para salir de tu zona de comodidad para adaptar tu forma de trabajar y de comunicarte con tu equipo y con tus clientes?

Si la respuesta es NO vuelve a casa antes de que se te apague la hoguera y te quedes sin cenar caliente esta noche.

Pero si tu respuesta es “por supuesto”, “vamos a intentarlo”, “¿por qué no?”, o “¡vamos a ver qué pasa!” descubramos los pasos básicos para esta transformación imprescindible de tu negocio.

1. Formación digital del equipo

La implicación de las personas de tu empresa y su actitud será clave para el éxito de esta transformación, ya que supone un gran cambio en la forma de trabajo de todos. Por lo que la formación del equipo será de suma importancia en este proceso.

2. Abrirse a las herramientas digitales

Es el momento de informarse y dejarse asesorar hacia el cambio. Hoy en día todos los procesos de trabajo que realizas en tu empresa se pueden hacer de una forma mucho más rápida y efectiva gracias a la tecnología.

Software para la facturación y contabilidad como Holded, bases de datos digitales de tus clientes (CRM) como Salesforce o Forcemanager, herramientas para la comunicación interna como Skype o Hangout… y por supuesto todas las herramientas de marketing digital para llegar a tus clientes.

¡La tecnología está ahí para ser utilizada! Así que quítate los miedos porque millones de empresas antes que tú ya utilizan estos programas, aplicaciones, herramientas… y no les ha pasado nada!

3. Sitúa tu marca en el mundo digital

Colocar tu negocio en el abismo de Internet puede dar un poco de vértigo al principio, pero como no te queda otra, es mejor hacerlo cuanto antes y con paso firme.

Una vez de que te quitas la venda y los miedos, vas a descubrir que son todo ventajas y nuevas posibilidades. ¡Además de muy divertido! Darte a conocer en Internet, hablar con tus seguidores y clientes, y conocer qué se hace en tu sector, es una experiencia muy enriquecedora.

4. Big Data

He dejado lo último para el final. Es el arca dorada de lo digital, el premio gordo, la cumbre del Everest.

Gracias a la tecnología todos los datos que hasta ahora se nos escapaban a través de métodos convencionales, ahora podemos capturarlos, gestionarlos y procesarlos. Y convertirlo en conocimiento sobre tu empresa, tu equipo, tus clientes y tus productos. El Big Data es Dios y está ahí, omnipresente, esperando a que seas su amigo.

 

Ya está. Parece sencillo pero no lo es, ya que sobre todo es un cambio de mentalidad y de actitud de todo un equipo de trabajo. Pero lo más complicado es dar el paso.

Una vez tomada la decisión de embarcarse en el apasionante mundo digital, déjate asesorar por empresas especializadas para ayudarte en el proceso.

Sabes que puedes contar con MADE The Agency para que tu presencia en Internet esté a la altura de tu negocio.

Y prometemos ser pacientes en estos primeros pasos, hasta el punto de que si ni siquiera tienes un teléfono o correo electrónico para contactarnos, puedes venir a vernos al Puerto Deportivo de Santa Eulalia. En coche o en burro, como prefieras.

No sé si es un caso crónico, si sólo me pasa a mí o si es que estoy perdiendo la cabeza. En ocasiones siento un vértigo y un desasosiego que me embarga en este mundo infinito del marketing digital.

Suele ocurrirme cuando voy a crear alguna estrategia de acciones a medio o largo plazo. En este momento suelo preguntarme: ¿seguirá esta red social estando de moda? ¿O por el contrario demodé?

No es fácil trabajar en este mundo rodeado de fantasmas. Tuenti o MySpace fueron gigantes del momento que ahora están agonizando o criando malvas.

Facebook está ya llegando a la jubilación y sus usuarios más activos ahora son nuestros padres. ¿Será capaz Zuckerberg y sus amigos de Harvard dar una segunda juventud a su querida red social? ¿O por el contrario el fantasma de Facebook está más cerca de lo que creemos?

Si no se te ha hecho un nudo en el estómago con este planteamiento, es que no has pensado en que la mayoría de tus fotos de los últimos diez años las tienes guardadas en esta red social. Así que ve pensando en descargártelas, ‘just in case’.

Google + es el Señor Burns de las redes sociales, si no fuera porque Google casi nos ha obligado a utilizarlo se hubiese ido al otro barrio hace ya mucho tiempo. Pero cada vez que lo incluyo en una estrategia de social media me pregunto: ¿Hasta cuándo? ¿Podemos ya prescindir de ella? ¿Está Google + muerto o sigue de parranda?

Y voy más allá. ¿Qué pasará con Instagram? Está viviendo ahora su época dorada, sí, pero todo cambia.

Ya nos estamos cansando de ver productos recomendados por famosos (o famosetes sin oficio y mucho beneficio) de los que no te crees ya nada. Así que… que se echen a temblar los influencers acomodados con sus miles de seguidores y que aprendan a rezar ( o un oficio alternativo) porque… la parca también acecha a la red social del momento.

Lo reconozco, tengo miedo. Los fantasmas de las redes sociales del pasado y del futuro me acechan cada vez que me descuido.

Pero seré fuerte, y tendré que aceptar que así es este sector: efímero, variable, momentáneo, vertiginoso, y por eso también apasionante.

Las redes sociales del momento se irán, pero llegarán otras nuevas que serán tendencia, marcarán modas y cambiarán nuestra forma de comunicarnos.

Guau, se me han puesto los pelos de gallina.

¿Está muriendo la publicidad más tradicional?

Llevo todo el día reflexionando acerca de esta pregunta. ¿Está muriendo el marketing tradicional para dar paso exclusivamente a la publicidad en Internet?

A veces estamos tan inmersos en nuestro sector que se nos olvida ampliar la perspectiva y por tanto, tenemos una visión más reducida del panorama completo.

Así que a ver si me ayudáis, y entre todos llegamos a alguna conclusión más consolidada.

1. LA ‘PELA’ ES LA ‘PELA’

 

Esto está claro, ¿no? Invertir en una estrategia de social media sale mucho más rentable que anuncios en prensa, televisión, vallas publicitarias o incluso merchandising.

Con los 10000 euros que puede salirte el alquiler de una valla publicitaria durante un corto periodo tiempo, puedes hacer muchas cosas en los medios sociales.

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2. IMPACTAR JUSTO DONDE MÁS QUIERES

 

Aquí, de primeras, sigo barriendo para casa (marketing digital) pero voy a intentar darle una oportunidad a la publi de toda la vida, a ver qué nos sale.

Gracias a todos los datos que regalamos (de forma inconsciente muchas veces), a través de las aplicaciones que utilizamos, estamos súper controlados. Por lo que las diferentes plataformas sociales saben más de nosotros de lo que sospechamos, y por tanto de nuestros clientes.

Impactar directamente en nuestro cliente a través de las redes sociales es mucho más directo ( y económico) que a través de la publicidad convencional.

A no ser que tu producto o servicio sea muy genérico o que el medio que utilices para llegar a tu público objetivo sea muy específico. Como por ejemplo una revista de un tema muy concreto: jardinería, costura.

¿Entonces? ¿Lo dejamos en empate?

Si puedes impactar en tu público de forma muy directa a través de algún medio o canal que sea muy específico y en el que se encuentre tu target, es igual de válida la publicidad tradicional que la digital.

Venga, doy un punto para cada uno.

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3. LÍMITES GEOGRÁFICOS

 

‘Cause baby there ain’t no mountain high enough
Ain’t no valley low enough
Ain’t no river wide enough
To keep me from getting to you babe

Es decir: no hay montaña lo suficientemente alta, ni valle lo suficientemente profundo, o río lo suficientemente ancho que nos impida llegar hasta nuestro cliente.

¿Está claro no? En el mundo de Internet no hay límites. Ni geográficos, ni de nacionalidad, ni de idiomas.

Podemos lanzar un mismo mensaje en 10 idiomas con un coste y un trabajo infinitamente menor que si tuviésemos que hacer un anuncio en un medio tradicional.

Pasamos de punto porque aquí hay ganador indudable.

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4. MEDIR EL IMPACTO Y LOS RESULTADOS

 

Aquí vienen a apoyar mi teoría Google Analytics, las estadísticas de Facebook y las mil herramientas que existen hoy en día para medir los resultados de cada una de las acciones que hacemos en nuestras plataformas digitales.

¿Y la publicidad convencional? ¿Cómo se mide las personas que han visto tu anuncio en la valla? Y ya no eso, ¿a quién les ha llegado tu mensaje dentro de tu público objetivo?

Así , a simple vista, me parece mucho más complicado. Los medios convencionales tienen también estadísticas sobre su audiencia, pero muy genéricas.

¿Cuántas personas han comprado el periódico en cuestión y cuántas han visto tu anuncio? ¿Cómo han actuado tras verlo? ¿Han ido a tu web, o han utilizado tu anuncio para pintar una habitación o para cubrir una paella? ¡No lo sabes!

Mientras no me demostréis lo contrario le doy otro puntazo a la publicidad digital.

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Podría seguir enumerando ventajas pero cada vez lo tengo más claro… tenemos ganador.

Mi teoría tras esta breve reflexión:

No creo que muera del todo ( o por el momento) la publicidad tradicional, y por supuesto puede ser un buen complemento a los medios digitales. Pero aquellas empresas que basen su estrategia de marketing en los medios convencionales están abocadas al fracaso.

Señores, podrán regalar caramelos o lápices con el logo de vuestra empresa, pero si estos no redirigen a vuestra web o dan información más detallada sobre vuestra marca, no tiene sentido. O peor aún, si vuestra web es una patata o un tocho infumable, será contraproducente.

¿Por qué no damos un paso más allá, hacia el siglo XXI y abrimos la mente un poco?

Si vuestro público objetivo está en Internet y utiliza las redes sociales, es hora de cambiar lo que se ha hecho siempre y apostar por la comunicación de nuestros días, que guste a todos o no, está en Internet.

Y dicho esto, se aceptan preguntas, aportaciones , reflexiones o replanteamientos a esta teoría.

El otro día hablaba con una amiga sobre mi trabajo diario en la agencia, y me hizo reflexionar sobre la idea que desde fuera se tiene sobre la gestión de las redes sociales de una marca.

Me preguntaba cuánto se suele cobrar al mes por gestionar las redes de un negocio, y no le salían las cuentas.

Su reflexión era la siguiente:
“Si publicas (por ejemplo) cuatro veces a la semana en las redes de un cliente. En total son 16 publicaciones al mes. A una hora de media por cada publicación… en 16 horas en un mes te ventilas un cliente“.

Y entonces lo entendí todo.

Una persona normal no tiene ni idea, ni se puede imaginar, todo el trabajo que hay detrás de la gestión profesional de las redes sociales de una marca. Ya que desde fuera sólo se ve el resultado: una foto mona y un texto que la acompaña.

O también puede darse el caso de que esta persona normal se haya encontrado en su camino con una ‘agencia-vampiro’ (ya hablaremos de éstas en otro post) que lamentablemente esta sea su forma de hacerlo: “Publico cualquier cosa y pa’lante”.

Por eso, hoy voy a dar un cursillo rápido de todo lo que hay detrás de este trabajo, para aquellos que estáis pensando en delegar este trabajo en terceros y para aquellos amigos que piensan que nos pasamos el día subiendo fotos a Facebook o Instagram.

Y para que veas que tengo más razón que un Santo, me voy a acompañar de grandes personajes para apoyar mis razonamientos.

GUÍA RÁPIDA PARA LA GESTIÓN PROFESIONAL DE UN NEGOCIO EN REDES SOCIALES EXPLICADA POR GRANDES SABIOS DE LA HUMANIDAD.

1. La información es poder. Bill Gates

Lo primero de todo es analizar bien la marca y ver qué tiene de especial que contarle al mundo.

Y aunque parezca difícil de ver, todo negocio tiene algo especial que lo hace único, ya sea su capital humano, su atención al cliente, su localización o la forma de limpiarse el culo de sus empleados. Sólo hay que estar bien atento a los detalles.

2. Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice. Peter Drucker

Después será clave conocer al público objetivo y estudiar cómo llegar a él.

¿A quién puede interesarle lo que le vamos a contar, qué tipo de contenidos le gusta más, cómo interactúa con otras marcas de la competencia? ¿Qué dudas tiene respecto a los productos o servicios que ofrecemos y cómo podemos resolverlas?¿Conoce nuestro negocio, qué impresión tiene de él?

3. La creatividad es fácil, lo difícil es tener la idea. Ferrán Adriá

Todavía no hemos empezado a publicar “fotitos con frases”, porque antes hay que establecer unos objetivos, una estrategia y una planificación de las acciones a realizar.
Además en este proceso es muy importante dar con esa idea en torno a la que girarán nuestros contenidos y mensajes. Una idea potente que nos diferencie del resto.

4. El conocimiento te dará poder, pero el carácter te dará respeto. Bruce Lee

Hay que ser únicos si queremos que los seguidores nos escuchen, nos sigan y nos compartan a nosotros antes que a nuestra competencia. Por tenemos que dotar de carácter a la marca que gestionamos, con un lenguaje propio y una forma diferente de comunicarse con sus seguidores.

5. El aprendizaje es experiencia. Todo lo demás es información. Einstein

Finalmente, tras nuestro trabajo diario de publicación de contenidos, de captación de seguidores y de interacción con éstos y otras marcas del sector, hay que analizar los resultados de nuestro trabajo.
Ver si las acciones creativas que hemos realizado han tenido el éxito o la aceptación esperada. Qué tipo de imágenes tienen más impacto, si el tono y lenguaje con el que nos dirigimos a nuestro público es el adecuado… En resumen, analizar todo el trabajo realizado y aprender de los éxitos y errores.

Y hasta aquí nuestra GUÍA RÁPIDA PARA LA GESTIÓN PROFESIONAL DE UN NEGOCIO EN REDES SOCIALES.

Como verás, todo esto en 16 horas al mes… es inviable. Puedes optar por subir una foto de tus productos con una frasecita debajo pero no te va a servir para mucho.

O hablar con nuestro equipo de profesionales en marketing digital que encantados nos pondremos en marcha para hacer que tu negocio saque toda la magia que lleva dentro.

Ahora que llega la Semana Santa y aparece Jesús en todas las noticias, he tenido una visión celestial. ¿Fue Jesucristo el primer influencer de la historia?

Mucha Dulceida o Justin Bieber, pero aquí quién lo empezó todo fue este Señor, que con su carisma y dotes comunicativas hizo que le siguieran multitud de fans y se convirtió en el primer influenciador de la humanidad.

Con el postureo propio de la época, por supuesto. Su look hipster con barba de un mes y atuendo desaliñado, sin duda fue responsable de lo que vendría después.

Y lo que de verdad le ayudó a llegar tan lejos fueron sus colegas. Doce buenos amigos, con los que además de irse de vinos, tenían interesantes conversaciones sobre la vida, el amor, la amistad… Ellos fueron los predecesores, los que le dieron la fuerza y empuje a su mensaje.

Su mensaje. Eso sí que era potente. Tanto a él como a sus amigos se les daban bien las letras, ¿pero qué digo?, muy bien.

Eran el Claudio Coelho de la época, el Joaquín Sabina, o el Martin Luther King, y no se callaban una.

Frases con poesía, contundencia y con mucho mensaje detrás:

“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Génesis 1:2 

No existían blogs, ni páginas webs, ni posicionamiento en buscadores… pero estaban siempre inspirados y  escribían sin parar. Y ya se apañarían luego para juntarlo todo en un libro.

Jesucristo marcaba tendencia, sí Señor.  No penséis que hablaban de cosas antiguas o tradiciones ya obsoletas, sino que siempre fueron pioneros en su forma de pensar, unos modernos.

Hasta el punto de que hace unos 2000 años ya estaban intuyendo la que nos vendría encima con la independencia de Cataluña. Y a las pruebas me remito:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Efesios 6:12

Lo que Jesús decía iba a misa. (Esta gracia es muy buena, reconócelo).

Si había que ayudar al prójimo se la ayudaba sin rechistar, o poner la otra mejilla pues se ponía. Que había que amar a su padre sobre todas las cosas, pues se le amaba también. Y si hubiese existido YouTube en aquella época, el momentazo de cuando resucitó a Lázaro, o multiplicó los panes y los peces en una boda, se hubiera vuelto viral.

Pero como todo gran influencer, detrás del postureo y las legiones de seguidores, la  vida de Jesús no era nada de envidiar. No podía salir a la calle de cualquier forma ni irse de vacaciones tranquilo, cedió su vida y su imagen al personaje que era. Se había convertido en el Hijo de Dios y el Rey de los Judíos, y en este caso la fama y su influencia le costó sangre y lágrimas.

Le costó la vida y se convirtió en leyenda.

Así que cuando quieras explicar a tu abuela qué es esto de los instagrammers, los influencers o los youtubers, ponle el ejemplo de Jesús, que seguro que así lo pilla a la primera.

¿Quién pone el precio a lo que consumimos, contratamos o compramos? (Pregunta de instituto) El precio lo pone el propio mercado: la ley de la oferta y la demanda. O por lo menos eso nos contaron.

Si hay muchos boquerones (mucha oferta), estos serán más económicos que el atún, del que habrá menos oferta. Y probablemente más demanda,  por lo de moda que se ha puesto el tartar últimamente.

Es un ejemplo muy básico y puede que no suceda igual en todos los sectores. Pero de la misma forma que dudarías en comprar un atún a precio de sardina, o un Iphone nuevo por 200 €, deberíamos dudar en contratar un servicio profesional a un precio mucho más reducido que el marcado por el mercado.

Nadie te va a regalar nada por tu cara bonita. Así que cuando encuentres gangas irresistibles… lo mínimo que deberías pensar es “aquí hay gato encerrado”.

Cuando, como cliente, desconocemos el precio de un servicio en el mercado es un poco (un pelín) más complicado. ¿Cuánto vale la hora de un psicólogo o de un fisio? ¿Cuánto vale un empaste, o cambiar las ruedas al coche?

Lo más normal es hacer una pequeña investigación, llamar a tres o cuatro empresas que ofrecen ese servicio y consultar a amigos o familiares.  Y finalmente, te quedas con la que más  confianza te dé, o sea más competitiva a nivel de precio, tenga más experiencia o mejores críticas. Hasta ahí todo normal. ¿No?

El problema  llega cuando aparecen algunas empresas que, con la intención de llevarse parte del pastel, ofrecen un servicio muy por debajo del precio de mercado. Y como insisto en que “nadie regala nada por la cara bonita” esa reducción en el precio se refleja en un… servicio de mierda.

Sí, ya me estoy empezando a cabrear.

Porque si cogiesen un trocito del pastel con las manos limpias, un cuchillo y un platito debajo, me parecería hasta correcto. Pero la realidad es que (para que lo entiendas bien) se están comiendo la tarta con las manos sucias, guarreándola entera y dejándola a la pobre con una pinta asquerosa.

¿Quién va a querer esa tarta ahora, medio destrozada? ¡Nadie! Y es normal…

El cliente que ha contratado estos servicios low cost, en seguida se dará cuenta que está tirando el dinero, y que todo lo que le contaron al principio es puro humo. Vamos, que su nuevo Iphone es una imitación o que la merluza que ha comprado es panga.

¿Resultado? Que tras la mala experiencia comprando Iphone y merluza, probablemente no lo vuelva a comprar más.

En el mundo de la publicidad pasa lo mismo, sumando que estamos bastante fastidiados por el gran intrusismo del sector.

El pastel es grande, pero todo el mundo quiere una parte. Ya sea publicistas, periodista, diseñador, programador, administrativo, fotógrafo, recepcionista, operador de cámara, maquillador, biólogo, modelo, secretaria… Todo vale.

Cuando nuestros posibles clientes nos muestran presupuestos de supuestas agencias de publicidad que ofrecen lo mismo que nosotras pero a precios de risa, nos entran los cuatro males. Es una estafa, de verdad. Nadie puede darte un buen servicio a precios tan por debajo del mercado.

Porque una de dos: su servicio es una basura y te está engañando, o el resto de empresas del sector tenemos cuentas en Panamá a costa de nuestros clientes, un despacho con ventanales enormes y vistas espectaculares, un sofá de terciopelo y un gato persa al lado al que acariciamos lentamente.

Así que no seas ingenuo. Y desconfía de aquellos que te vendan webs como churros,  que te gestionen las redes sociales por cuatro duros, o que te regalen el logo por tu cara bonita.

Y si tienes alguna duda, pregúntanos. Sabes, que nuestras sillas son del Ikea y no somos muy de acariciar gatos.

Nadie duda del poder que hoy en día tienen las redes sociales. De su poder de influencia, de su capacidad de información y de su tremendo alcance.

Son una poderosa herramienta para dar a conocer una noticia, para expandir un rumor, para hacerte oír, para poder ser tú mismo y hasta para inventarte una doble vida.

Y también son una herramienta muy útil para poner nuestros sueños al alcance de nuestra mano.

Me explico:

¿Te apasiona el surf y viajar pero eres diseñador gráfico y te pasas horas en una agencia diseñando flyers? ¡Reinvéntate!

Aprovecha ese viaje con amigos para haceros fotos chulas, compartir vuestro viaje, y adapta tu profesión a lo que te apasiona.

Pero no todo vale. Debido a la saturación de información que hay en Internet, para hacerte oír hay que desmarcarse del resto: potenciar tu autenticidad y buscar tu hueco.

Si eres diseñador, ¿por qué no aplicar tus conocimientos de surf y experiencia en los viajes para encontrar ese hueco especial en el mercado?

Hasta hace algunos años, la profesión y los hobbies eran algo completamente separados, y sólo unos pocos privilegiados podían dedicarse a aquello que realmente les apasionaba.

Pero ahora todo eso ha cambiado.

Hoy puedes volcar toda tu pasión y conocimientos en aquello que te gusta y te hace feliz (la cocina, la música, el baile, el deporte, los viajes…) y convertirlo en tu profesión. Lo único que no cambia es que hay que seguir trabajando duro.

Y lo único imprescindible es dejarse los miedos y la pereza en casa, y salir a por tus sueños. Están ahí esperando a que los descubras y le eches lo que hay que tener para alcanzarlos.

– Sí, muy bonito todo y muy inspirador. Pero… ¿cómo lo hago? ¿y qué tienen que ver las redes sociales con todo esto?

¡Ya voy! Pasito a pasito.

Lo primero como digo es dar el paso y preguntarse qué me apasiona, qué se hacer y cómo puedo fusionarlo.

Si eres cirujano y tu pasión es la repostería, seguro que con tus delicadas manos puedes crear espectaculares pasteles. Si eres programador y un friki del rock, puedes crear un canal de Youtube en el que compartir tus conocimientos. Si eres bombero y te encanta bailar… Bueno, no voy a seguir dando ideas, ¡que cada uno se busque la suya!

Las redes sociales tienen mucho que ver en tu llegada al éxito, porque serán el canal en el que darás a conocer tu nueva profasiona (profesión que te apasiona).

Si eres auténtico y no intentas imitar a otros, tendrás seguidores que quieran saber más de ti, de tus productos o servicios. Y si trabajas lo suficientemente duro, seguro que podrás vivir de tu profasiona.

Y te levantarás feliz cada mañana para coger olas, hacer un pastel especial o grabar uno de tus friki vídeos de rock.

Aviso: este post no es un artículo científico, por lo que no nos hacemos responsables del abandono de trabajos por parte de profesionales.

¡Ah! Y si quieres que desde nuestra agencia de marketing digital te ayudemos a dar ese impulso que necesitas en las redes para triunfar como la Coca Cola, contacta con nosotras.

Es fácil pensar que alguien joven que usa frecuentemente sus redes sociales, puede ser un buen candidato para que ‘te ayude’ con la gestión de las redes sociales de tu empresa. Te ahorras unos eurillos y además, le echas un cable.

Por esa regla de tres, alguien que se peine todos los días, podría montar una peluquería. O cualquiera que sepa cocinar, podría montar un restaurante. Hace falta algo más, ¿no crees?

Y por si esta similitud no te ha convencido del todo, aquí van 10 razones por las que NO delegar la gestión de las redes sociales de tu empresa en alguien que no sea profesional de la publicidad o el marketing.

 

1. No sabrá cuáles son las redes sociales más beneficiosas para tu tipo de negocio.

 

2. No conoce a tu público objetivo ni cómo se comporta.

 

3. Lo de ‘Estrategia de Social Media Marketing’ posiblemente le suene a chino.

 

4. Probablemente no tenga muchas nociones de diseño.

 

5. No ha escuchado nunca hablar de KPIs ni de engagement.

 

6. No se ha planteado medir el alcance de las publicaciones, la interacción con los seguidores o el número de visitas.

 

7. Caerá en el terrible error de no poner demasiada atención a lo que está escribiendo y cometerá faltas de ortografía. 😱

 

8. Su marketing de contenidos estará basado en ‘lo que vea por ahí, que le haga gracia’.

 

9. Las ofertas, promociones, sorteos, concursos (si los hace) no tendrán pies ni cabeza.

 

10. No sabrá cómo dar a conocer tu página y contenidos a tus posibles clientes a través de promociones o anuncios.

 
En definitiva, porque no tiene ni idea de publicidad, ni de estrategias de marketing, ni de lenguaje publicitario, ni de análisis de resultados.

Puede que te sirva para estar activo, pero ni el contenido será atractivo, ni será el que interese a tus seguidores y posibles clientes, ni habrá una estrategia definida para alcanzar unos objetivos, ni datos con los que medir tu trabajo ni el impacto de tus acciones.

Así que si piensas que te estás ahorrando dinero delegando la gestión de las redes sociales de tu negocio en la vecina del quinto que está en paro, en la hija de La Paqui que tiene muchos seguidores en Instagram, en la recepcionista que está más tranquila a la hora de comer, o en el butanero que es un tío muy habilidoso y todo lo hace bien… desengáñate.

Estás perdiendo el tiempo, tu dinero, estás dando una mala imagen de tu negocio y aprovechándote de la vecina, la hija de La Paqui, tu recepcionista y el butanero.

Y sobre todo, estás haciendo que tus posibles clientes salgan huyendo espantados, porque se nota. Tus redes sociales huelen a rancio, a poca profesionalidad, y aunque tú no te des cuenta, se nota.

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Si quieres poner en manos de profesionales la gestión de tu negocio en Internet, ponte en contacto con MADE.

Estamos gordos, muy gordos, qué digo, estamos obesos… de información. Tal vez hasta ahora no eras consciente pero tienes una ‘enfermedad’ llamada infoobesidad, provocada por el constante y abusivo bombardeo de información.

Y estamos tan acostumbrados a ella que ni siquiera somos conscientes de sus síntomas. Tenemos tantos impactos al día de información que muchas veces tragamos y tragamos sin pensar y sin darnos cuenta de sus terribles consecuencias.

Pero eso lo dejaremos para otro post, porque hoy quiero contarte cómo dejar de ser un grasiento ‘fast food’ y convertirte en un restaurante con Estrella Michelin.

Amamos a nuestros seguidores, y los queremos sanos, esbeltos y sobre todo que disfruten. Por eso tenemos que cuidarles y darles lo mejor, lo que ellos de verdad se merecen.

¿Qué tenemos que hacer para conseguir una Estrella Michelin en la creación de contenidos?

1. Selección de los productos
Es decir, información de calidad, interesante, relevante. Información que hayamos investigado previamente, que hayamos contrastado con otras fuentes.

2. Creatividad
Los contenidos que ofrezcamos a nuestros seguidores tienen que ser únicos, originales, creativos y que sorprendan. Contenidos que les impacten y quieran compartir.

3. Dominio del punto de cocción y de los sabores
Tienes que cocer, digo conocer ,perfectamente a tu seguidor, saber lo que le gusta, lo que le apasiona, lo que le motiva… ser capaz de saber qué es lo que necesita sin necesidad de que nos lo pida. E incluso hacerle descubrir nuevos mundos (o sabores) que ni él mismo conocía.

4. Relación calidad-precio
Mantén tu alta calidad y creatividad sin pedir mucho a cambio, pero a la vez pidiéndole todo. Me explico, sólo queremos dos sencillas cosas de nuestro seguidor: su fidelidad y su recomendación. Algo bien sencillo para un comensal pero para un restaurante lo es todo.

5. Regularidad
Interactuación constante, respondiendo sus preguntas, informándoles y pidiéndoles feedback, amabilidad, paciencia, conexión… tenemos que estar siempre ahí para ellos cuando nos necesiten.
Parece fácil, ¿verdad? Pues no lo es.

Al igual que obtener una estrella Michelin está sólo al alcance de unos pocos, alcanzar la perfección en la creación de contenidos es casi como llegar al nirvana. Una ardua tarea, precisa y constante, que requiere de contínua reinvención y aprendizaje, pero una vez se llega a llega es sumamente satisfactoria.

Desde Made The Agency proponemos a la guía Michelin para nos incluya como Agencia de Marketing Digital merecedora de una o varias estrellas, y por ello (y por nuestros clientes y seguidores) trabajamos duro cada día tras los fogones.

Ya sabes, si crees que tu marca está a la altura de una Estrella Michelin como la nuestro, contacta con nosotras. Trabajaremos con los mejores productos, encontraremos sabores únicos, y juntos haremos que tus seguidores y futuros clientes lleguen al nirvana.

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