marzo 2013

En estos días de recortes, revuelos y revueltas, es inevitable reflexionar sobre uno mismo y su situación actual ‘en el mercado’. Así, cada reflexión comienza con una descripción inicial de la situación:

– Con ilusión y esfuerzo decido emprender y crear mi propia empresa de publicidad en Ibiza, porque es lo que me gusta y lo que me mueve, porque es lo que he estudiado, en lo que he trabajado, para lo que me he estado preparando en mi vida profesional, y porque se me da muy bien. Además la isla es maravillosa y me ofrece todo lo que necesito.

Pero en seguida empiezan los ‘peros’ y el replanteamiento de la situación inicial:

– Escucho las noticias y a la gente hablar por todos lados de lo mal que estamos, y de lo mal que lo vamos a pasar, de los recortes de derechos y subvenciones, de las subidas del IVA y de los precios… y me vienen continuamente a la cabeza dos cosas: la primera es salir de aquí pitando sin mirar atrás, y la segunda son las palabras que el gran Einstein dijo sobre la creatividad en los tiempos difíciles.

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”

Albert Einstein

Así, las palabras del genio influyen en las conclusiones de mi reflexión, y me devuelven al ánimo y la ilusión de la situación de partida:

– He de confiar en Einstein y en mí, tener fe y seguridad en mi proyecto, no dudar en sí saldrá bien o no, sino tomar decisiones y actuar de forma creativa, rápida y determinante. Hacer, crear, inventar y resolver los conflictos que nos surjan, ya que de los errores se aprende y de las victorias también se aprende.

– No voy a quejarme de la mala época que nos ha tocado vivir, sino verlo como la oportunidad de crecer y de reinventarme para encontrar el camino, no el más rápido, sino el más acertado y más bonito hacia el éxito, tanto personal como profesional. Así que sean bienvenidas las barreras, los recortes, los impedimentos y las desilusiones porque seguiré luchando, y me harán más fuerte y prepararán para un futuro, todavía más incierto que este delicado presente que nos está tocando vivir.

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